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Declaraciones de Juan Tristán, presidente de la asociación AEJU.

Las ventas de bingo tradicional en Aragón durante el año 2.015 fueron de 78.997.408€, frente a los 77.753.654 € del año 2.014, lo que supone un aumento del 1,6%.

«Este ligero aumento, a pesar de ser ínfimo, después de una caída de más del 50% desde el año 2.008 nos da un respiro para pensar que la tendencia es buena», señala Juan Tristán, presidente de AEJU (Asociación de Empresarios de Juego de Aragón).

La principal reivindicación de AEJU frente a la Administración es la igualdad fiscal y tributaria con el resto de subsectores del Juego.

«No podemos entender que a mayor cantidad de Juego los nuevos subsectores sean los beneficiarios de las ventajas fiscales, siendo el bingo tradicional el subsector del juego que mantiene mayor número de trabajadores por estar la actividad totalmente estructurada en grandes locales, generando una gran riqueza empresarial tanto para la Administración en impuestos, como a las empresas privadas en gastos de mantenimiento, inversiones, climatización, alquileres, luz, agua, seguros, y gastos en general, con actividad complementaria de cafetería y restaurante que dan servicio y confort a la clientela».

Sin embargo el Bingo Tradicional en Aragón soporta una tasa fiscal del 42,26%, superior al resto de modalidades de azar (20% Bingo Electrónico, 25% juego online, 10% apuestas, etc…)

Respecto a la convergencia entre el bingo online y presencial Tristán tiene una postura definida. «La convergencia entre el Bingo Online y el Bingo Presencial existirá en su momento, pero creo que tiene un largo periodo de tiempo de espera aún». Tristán y AEJU exigen un trato fiscal igualatorio para permitir la sostenibilidad del sector. Un sector por otro lado con un tipo de jugador mayor y que no atrae a un público joven. «La renovación del público de las salas llega con la apertura de nuevos juegos que efectivamente tienen nueva clientela, que está dando un nuevo aire a la imagen de las salas con apertura de nuevos espacios dentro de la misma. Ya hace años que se hacen esfuerzos en cambiar la imagen de locales cerrados y cutres, dándoles una nueva imagen de modernización, buen servicio y sobretodo generando una nueva oferta de ocio. Tampoco hay que obsesionarse por la edad del cliente del bingo, efectivamente la mayoría que no la totalidad de la clientela es mayor de 50 años, pero cada día la edad media de la población sube, con lo cual el potencial de la clientela de nuestro negocio cada día es mayor. Necesitamos más dinero para premios, por lo tanto menor presión fiscal y el final de la crisis».

Bingos y salones parecen competir con oferta de juego, asumiendo los segundos una parte importante de los productos de los primeros. Tristán cree que «la reglamentación entre distintos tipos de salas y salones convergerá más pronto que tarde».  Pese a todo la estructura de ambos locales es totalmente distinta. «Es impensable un bingo de 50 plazas cumpliendo la normativa establecida. Las inversiones que se realizan en los mismos son millonarias, lo que hace inviable el que haya 100 bingos en una ciudad, tantos como salones».

Tristán también es consciente de las amenazas que acechan al sector del bingo de Aragón. «La falta de unidad para defendernos de los intentos de presión por parte de algunos grupos en el interés de perjudicarnos en la igualdad de trato fiscal y legislativo. Como prueba tenemos la discriminación del trato fiscal sufrido estos años desde la legalización del juego online, y el consecuente perjuicio en el reparto de premios. Afortunadamente poco a poco la Administración está conociendo la seriedad de nuestro sector y la discriminación que hasta el momento se está produciendo y en algunas comunidades los cambios ya empiezan a notarse, pero siempre desde la unidad. Esperamos que nuestras demandas sean atendidas».

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